¿Puede tener origen en la voluntad de uno solo de los contratantes?
El pacto asimismo puede tener origen en la declaración de voluntad de uno solo de los contratantes, tanto empresario como trabajador, y la siguiente aceptación del otro contratante.
¿Exactamente en qué se distingue del despido?
A veces, puede coincidir un despido con la realización de un pacto por el que se pone fin a la relación laboral. Así, cuando tras el despido el trabajador recibe el finiquito (la liquidación de sus sueldos) y expresa del mismo modo su voluntad de concluir el contrato, la relación laboral se extingue (concluye) por acuerdo mutuo de los contratantes.
¿Es suficiente la aceptación del finiquito para demostrar que ha existido un pacto de extinción?
A fin de que el finiquito genere el efecto extintivo del contrato es preciso que al admitirlo además de esto se exprese una voluntad del trabajador, clara y sin sitio a equivocaciones, de dar por finalizada la relación laboral.
¿Exactamente en qué se distingue de la renuncia admitida?
Caso de que sea a solicitud del trabajador, la compañía puede limitarse a percibir o bien aceptar tal declaración, o, aun, manifestar su conformidad con la voluntad del trabajador de extinguir el contrato de trabajo. Dadas estas circunstancias, los tribunales tienden a dar exactamente los mismos efectos a la extinción de acuerdo mutuo, a aquellas situaciones en las que se genera una renuncia por la parte del trabajador que es asumida por la compañía.
No obstante, la renuncia del trabajador es un supuesto extintivo que no solo cuenta con reconocimiento legal propio, sino tiene un régimen jurídico particular, que requiere determinados requisitos para ejercerlo que tiene efectos particulares.
¿Qué consecuencias prácticas tiene el que se considere un pacto de extinción y no una renuncia?
En la práctica, la distinción tiene mucha relevancia, en tanto que probada la voluntad conforme de la compañía, desaparece la obligación de aviso previo y por lo tanto queda excluido el régimen de responsabilidad que sería consecuencia en el caso de no efectuarlo.